domingo, 21 de febrero de 2010
El alma fervorosa de Helena Rosal
El alma fervorosa de Helena Rosal
necesita recitar a gritos.
Por nuestros dolores,
por nuestros llantos,
por nuestras quejas y quien sabe que más
En el sitio de los colosos,
Dirigen flechas hacia su inquebratable voz de escándalo,
hacia su practica revolución oral,
hacia su sentenciosa y sincera oración
Su espada golpea por los nuestros
vengando viejas heridas
Es de mármol
pero al mismo instante de sudor y sangre.
Guerrera, hermana, compañera.
Luego de las cruzadas Helena morirá por sus ideas
pero por descabellado que suene seguirá viva,
intacta
en el pecho de cada suave soñador
Joaquín M Páez
El alma fervorosa de Helena Rosal
necesita recitar a gritos.
Por nuestros dolores,
por nuestros llantos,
por nuestras quejas y quien sabe que más
En el sitio de los colosos,
Dirigen flechas hacia su inquebratable voz de escándalo,
hacia su practica revolución oral,
hacia su sentenciosa y sincera oración
Su espada golpea por los nuestros
vengando viejas heridas
Es de mármol
pero al mismo instante de sudor y sangre.
Guerrera, hermana, compañera.
Luego de las cruzadas Helena morirá por sus ideas
pero por descabellado que suene seguirá viva,
intacta
en el pecho de cada suave soñador
Joaquín M Páez
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario