miércoles, 24 de febrero de 2010
Cuestiones con Dios
Almas sin sangre
Garrote y odio
Luego de andar cargado,
de esquivar piedras pisando fango,
de sentir la derrota en los huesos.
Medio llorando, medio refunfuñando
¡no logre soportarlo más!
me detuve y me eche a gritar
¡Dios! ¿Por que yo tendria que amarte?
Ninguna respuesta logre escuchar.
Almas sin sangre
Garrote y odio
Luego de las desgraciadas pestes,
con muertos y fantasmas,
los sueños ya no existian, en nadie.
Medio llorando, medio refunfuñando
¡no logre soportarlo más!
me detuve y me eche a gritar
¡Dios! ¿Por que yo tendría que amarte?
Ninguna respuesta logre escuchar
Algún día, cansado
escupí sobre glorioso nombre, oh mi gran Señor.
Furioso (para variar) tambien dignado,
respondiste sin vacilar.
Luego de reflexionar, alzandando tu santa espada;
me degollaste. Para poder educar
Joaquín M Páez
Almas sin sangre
Garrote y odio
Luego de andar cargado,
de esquivar piedras pisando fango,
de sentir la derrota en los huesos.
Medio llorando, medio refunfuñando
¡no logre soportarlo más!
me detuve y me eche a gritar
¡Dios! ¿Por que yo tendria que amarte?
Ninguna respuesta logre escuchar.
Almas sin sangre
Garrote y odio
Luego de las desgraciadas pestes,
con muertos y fantasmas,
los sueños ya no existian, en nadie.
Medio llorando, medio refunfuñando
¡no logre soportarlo más!
me detuve y me eche a gritar
¡Dios! ¿Por que yo tendría que amarte?
Ninguna respuesta logre escuchar
Algún día, cansado
escupí sobre glorioso nombre, oh mi gran Señor.
Furioso (para variar) tambien dignado,
respondiste sin vacilar.
Luego de reflexionar, alzandando tu santa espada;
me degollaste. Para poder educar
Joaquín M Páez
domingo, 21 de febrero de 2010
El alma fervorosa de Helena Rosal
El alma fervorosa de Helena Rosal
necesita recitar a gritos.
Por nuestros dolores,
por nuestros llantos,
por nuestras quejas y quien sabe que más
En el sitio de los colosos,
Dirigen flechas hacia su inquebratable voz de escándalo,
hacia su practica revolución oral,
hacia su sentenciosa y sincera oración
Su espada golpea por los nuestros
vengando viejas heridas
Es de mármol
pero al mismo instante de sudor y sangre.
Guerrera, hermana, compañera.
Luego de las cruzadas Helena morirá por sus ideas
pero por descabellado que suene seguirá viva,
intacta
en el pecho de cada suave soñador
Joaquín M Páez
El alma fervorosa de Helena Rosal
necesita recitar a gritos.
Por nuestros dolores,
por nuestros llantos,
por nuestras quejas y quien sabe que más
En el sitio de los colosos,
Dirigen flechas hacia su inquebratable voz de escándalo,
hacia su practica revolución oral,
hacia su sentenciosa y sincera oración
Su espada golpea por los nuestros
vengando viejas heridas
Es de mármol
pero al mismo instante de sudor y sangre.
Guerrera, hermana, compañera.
Luego de las cruzadas Helena morirá por sus ideas
pero por descabellado que suene seguirá viva,
intacta
en el pecho de cada suave soñador
Joaquín M Páez
Mortal y de barro
Nuestros recuerdos fueron de noche,
Las serenatas cantadas,
Lo innecesario
Lo perdido como lo ganado.
Nuestras discrepancias
Con Dios, con Zeus y con el Diablo.
Somos mortales, por deseo o pasión (mujer)
El barro es lo nuestro,
Lo carnal, lo sucio, lo humano.
Amo, tanto como temo (mujer)
Pero tu tacto me cristaliza,
Me hace eterno.
Nuestro ladrido molesta,
Los muerde en la quijada
Nuestro discurso golpea,
Los deja sin respuestas
Los Titanes se retuercen,
En sus castillos de oro ensangrentado.
¿Vuelve la cruz? ¿Vuelve el fuego?
Joaquín M Páez
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)